Desde el fondo del sótano.

Mantenerse por encima de las circunstancias se había convertido en trabajo de 24 horas diarias. Era tán facil meter la cabeza bajo las olas de la desesperanza, pero entonces entendía que se podía ahogar y asfixiar en su auto-conmisceración.

Habían pasado tres días desde su encarcelamiento y tenía la sensación de haber estado siempre allí. El unico terreno solido que sus pies pisaban ocasionalmente era la oración. En medio de su gran miseria hubo momentos en los que La Presencia innegablemente estaba allí. Ahora conocía esa presencia; nadie tenía que explicarsela ni podia convencerle de su ausencia.

Había algo en particular que resultaba en un consuelo creciente: estaba en esta situación por hacer lo correcto. No mermaba el dolor de los hierros que le habían encasquetado, pero en su interior podía vivir consigo mismo.

En esa mini-sociedad , el deseo era siempre de ascender. La mazmorra era el lo mejor de lo peor, y al mismo tiempo el patio de lo mejor.

El cénit de su vida en prisión fue el día que fue enviado al patio donde pudo ver el tan anhelado y caluroso Sol.  Conforme el tiempo le instruia acerca de las reglas de su nuevo ambiente, se fue dando cuenta lo corta que fué su estadia  en el escalón inferior.

El tiempo pasó, mientras él ascendía de escalón en escalón hasta ganarse la confianza de todos en ese sórdido lugar, que se había convertido en su hogar. Ahora era influyente, respetado, y muchas veces, honrado.

Ahora que su experiencia con esa voz iba aumentando, era más facil recordar donde la había escuchado por primera vez. La voz había estado allí en el pozo, en el viaje a Egipto por la noche dormido sobre un camello, en las profundidades de su frustración al aprender una nueva cultura y también en la habitación donde rechazó a la mujer ajena que le costaría la cárcel.

La voz había estado ahí en todas las ocasiones, y aunque José no le había prestado atención muchas veces, ahora se daba cuenta que era la voz de su Dios. Y aunque se presentó en situaciones distintas parecía haber llevado siempre el mismo mensaje :

“Estoy contigo, Todas las cosas están en mis manos, Será bueno, Confía en Mí”

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~ por norecg en noviembre 25, 2010.

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