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•enero 4, 2011 • Dejar un comentario

Y no entiendo como sacas un sol de tu bolsillo cuando todo pinta gris,
Como haces que nieven rosas en pleno mes de abril.
Los meses vienen y van desde que vi tus ojos café,
Y entre otoño y primavera, solo llueven prosas, y sueños y fé.

quien quien quien hubiese podido decir?
Que entre las 4 estaciones la 5ta viene y va a hacia ti.
Que en doce meses de un año, contigo aqui, no les veo fin.

La luna sale del este, el dia se cuenta al revés.
Se duerme por las mañanas y se vive después de las 3.
Haces de invierno un vaivén de cálidos rojos disfrazados de papel,
Y en verano tu sonrisa, despierta un frio de miel.

Norte, sur, este y oeste, ya no se de dirección,
Como, duermo, salgo y pienso,
Orientada por tu voz.

Quien quien quien hubiese podido decir?
Que los días del calendario ya no corren porque si,
Que las semanas se acortan y los días son sin fin.

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La misma, la misma.

•diciembre 30, 2010 • Dejar un comentario

De rojo se viste el cielo tejido, robando mi aliento y con el mis suspiros.

Mis pies juegan con el agua, blanca, clara y ya calmada..

EL viento ha vuelto, y con el tus pisadas.

 

Hoy cuento una historia, la misma, la misma.

Hoy quiero entregarte por siempre mis días.

 

Aquí hace mil años construimos un sueño, nuestros pies descalzos

Corriendo sin frenos.

recuerdo tus pasos, tu voz y mis cuentos, mi prosa y poema,

tu son y mis versos.

 

Hoy cuento una historia, la misma, la misma.

Hoy te digo te amo, con fé y valentía.

 

 

El tiempo ha pasado y el cielo es testigo, De todos los años que ya hemos vivido,

Te propongo un plano sin bordes ni filos, para reinventar la historia de nuestro destino.

Ven dame la mano, camina conmigo, que el cielo ya rojo nos muestra el camino.

 

Hoy cuento una historia, tan tuya y tan mia.

Desde el fondo del sótano.

•noviembre 25, 2010 • Dejar un comentario

Mantenerse por encima de las circunstancias se había convertido en trabajo de 24 horas diarias. Era tán facil meter la cabeza bajo las olas de la desesperanza, pero entonces entendía que se podía ahogar y asfixiar en su auto-conmisceración.

Habían pasado tres días desde su encarcelamiento y tenía la sensación de haber estado siempre allí. El unico terreno solido que sus pies pisaban ocasionalmente era la oración. En medio de su gran miseria hubo momentos en los que La Presencia innegablemente estaba allí. Ahora conocía esa presencia; nadie tenía que explicarsela ni podia convencerle de su ausencia.

Había algo en particular que resultaba en un consuelo creciente: estaba en esta situación por hacer lo correcto. No mermaba el dolor de los hierros que le habían encasquetado, pero en su interior podía vivir consigo mismo.

En esa mini-sociedad , el deseo era siempre de ascender. La mazmorra era el lo mejor de lo peor, y al mismo tiempo el patio de lo mejor.

El cénit de su vida en prisión fue el día que fue enviado al patio donde pudo ver el tan anhelado y caluroso Sol.  Conforme el tiempo le instruia acerca de las reglas de su nuevo ambiente, se fue dando cuenta lo corta que fué su estadia  en el escalón inferior.

El tiempo pasó, mientras él ascendía de escalón en escalón hasta ganarse la confianza de todos en ese sórdido lugar, que se había convertido en su hogar. Ahora era influyente, respetado, y muchas veces, honrado.

Ahora que su experiencia con esa voz iba aumentando, era más facil recordar donde la había escuchado por primera vez. La voz había estado allí en el pozo, en el viaje a Egipto por la noche dormido sobre un camello, en las profundidades de su frustración al aprender una nueva cultura y también en la habitación donde rechazó a la mujer ajena que le costaría la cárcel.

La voz había estado ahí en todas las ocasiones, y aunque José no le había prestado atención muchas veces, ahora se daba cuenta que era la voz de su Dios. Y aunque se presentó en situaciones distintas parecía haber llevado siempre el mismo mensaje :

“Estoy contigo, Todas las cosas están en mis manos, Será bueno, Confía en Mí”

Esos Ojos.

•octubre 22, 2010 • 1 comentario

Creí poder guardar ese secreto eternamente, pero ya no es posible; rebosa en mi corazón y asoma a mi semblante. Voy, pues, a revelártelo… Tú me ayudarás a desvanecer el misterio que envuelve a esa criatura que, al parecer, sólo para mí existe, pues nadie la conoce, ni la ha visto, ni puede dame razón de ella.

 

En el lago caen con un rumor indescriptible aquellas gotas. Lamentos, palabras, nombres, cantares, yo no sé lo que he oído en aquel rumor cuando me he sentado solo y febril sobre el peñasco a cuyos pies saltan las aguas.

 

Tal vez sería un rayo de sol que serpenteó fugitivo entre su espuma; tal vez sería una de esas flores que flotan entre las algas de su seno y cuyos cálices parecen esmeraldas…; no sé; yo creí ver una mirada que se clavó en la mía, una mirada que encendió en mi pecho un deseo absurdo, irrealizable: el de encontrar una persona con unos ojos como aquellos. En su busca fui un día y otro a aquel sitio.

 

Por último, una tarde… yo me creí juguete de un sueño…; pero no, es verdad; le he hablado ya muchas veces como te hablo a ti ahora…Sus cabellos eran como el oro; sus pestañas brillaban como hilos de luz, y entre las pestañas volteaban inquietas unas pupilas que yo había visto…, sí, porque los ojos  aquellos eran los ojos que yo tenía clavados en la mente, unos ojos de un color imposible, unos ojos…

 

¿Quién eres tú? ¿Cuál es tu patria? ¿En dónde habitas? Yo vengo un día y otro en tu busca, y ni veo el corcel que te trae a estos lugares ni a los servidores que conducen tu litera. Rompe de una vez el misterioso velo en que te envuelves como en una noche profunda?

 

Entonces ¿Eres real? Pues si lo fueses, te amaría…te amaría como te amo ahora, como es mi destino amarte, hasta más allá de esta vida, si hay algo más de ella.

 

Gustavo Adolfo Bequer-

 

Tras el húmedo rumor de una ventana.

•octubre 7, 2010 • Dejar un comentario

La casa ha recogido sus ruidos cotidianos en sí misma.  Solamente los libros y los grillos hablan las lenguas de la noche.
Nada interrumpe la calma insular de este escritorio para oír la pulsación de la tormenta.

Hace horas la escucho golpear en los cristales, de pronto agazaparse contra el muro de la noche para caer desde lo alto repentina con el indetenible estruendo de los rayos.

La ciudad toda se moja y en tinieblas como el mar murmura el viento.

De lejos me llega una tenue melodía: alguien canta replegado quizá en alguna esquina o tras el húmedo rumor de una ventana…entre la bruma  la voz pulsa en su propia soledad la mía.

sorpresas…los pequeños detalles!!!

•octubre 7, 2010 • Dejar un comentario

Todos tenemos algo que nos retrasa o nos llena de presión a diario y que aunque quisiéramos, no podemos cambiar.
Lo que sí podemos encontrar es ese espacio para nosotros, un respiro del aire sereno de la madrugada antes de empezar la jornada, una mirada al denso azul de las nubes, una buena canción de rock, un jugo de frutas tropicales, una lectura sin sentido.
Hoy en un pequeño frutero encontré el descanso de la cadente rutina mientras contemplaba los colores risueños de los profundos cajones desordenados entre olores tropicales.
El tiempo apremiaba y no pude recibir un mordisco de las inexpresivas frutas.. pero siempre existe un plan B.

 

Todos los días Dios se esmera  para dejarnos sorpresas…los pequeños detalles!!!

Top 5

•septiembre 23, 2010 • Dejar un comentario

Aprecio de forma asombrosa y a la vez significativa como las palabras de otra persona describen exactamente lo que al otro lado del mundo otro ser humano está experimentando.

He aqui En orden de relevancia esas canciones que hicieron de Septiembre ( o lo que va de él) un mes plagado de momentos.

La primera se convirtió en mi himno durante cada madrugada. La segunda la pensé cada noche antes de dormir. La tercera me llenó de alegría en mis ratos de espera… y las otras dos, les toca a ustedes sugerirlas!!

http://www.youtube.com/watch?v=ZZayut9i45M

Love is waiting.

Just wanna Say.